Testimonios pacientes - Psicólogo Alex Allendes Camus

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Testimonios de pacientes, al término del proceso psicoterapéutico:
Javiera (Nombre ficticio) 24 años:
Asiste a terapia por sentirse con mucha pena y melancolía, mezclado con ansiedad y desesperanza frente al cambio, todo ello le generaba dificultad para dormir, disminución del apetito, dolores de cabeza y falta de energía.

Resumen de terapia:
“Llegué a la consulta muy triste, angustiada y sin entender nada, solo tenía pena y pensaba miles de cosas en mi mente.
La primera sesión fue un alivio para mí por el solo hecho de escuchar que esto pronto se iba a acabar y no me sentiría más mal. Así empezaron estos 3 meses con altos y bajos, de días buenos y días malos que pensaba que tenia rápidamente fueron momentos malos hasta llegar a ser pequeñas instancias de esos momentos malos, gracias a esto pude ir dándome cuento de lo que tenía realmente, que era nada.
Nada, porque solo era mi mente que me jugaba malas pasadas, preocupaciones y miedos que no estaban. 
Nada, porque tenía todo para estar bien solo necesitaba que alguien me lo recodara y me hiciera abrir los ojos”.

Luego de 3 meses de terapia, se realiza cierre de sesión, desde donde se extrae la “Moraleja/Aprendizaje”:
“Este proceso me hizo cambiar mi mentalidad, nunca eh sido una persona infeliz, mal agradecida, aburrida al contrario me considero una persona alegre divertida y por sobre todo feliz pero en los momentos más amargos de tu vida puedes cuestionarte todo esto, por eso aprendí que no hay que dejar que un mal día o momento te haga sentir que eres infeliz o tienes una mala vida”.
Rubén (Nombre ficticio) 60 años:
A veces es importante comprender el factor relacional de las relaciones de pareja, donde el cambio de uno afecta directamente la pauta de relación que se estable. Es importante, el tomar la percepción del otro, (no cliente) e incorporarla al proceso de terapia, para ver el cambio y re-construirnos, ampliando el abanico de información con que contamos para construir nuestra identidad.

Tarea: 
Se le solicitó a la pareja de Rubén que detallara,... qué cambios ha notado en él, desde que inició la terapia:
1.- Cuando algo le molestaba de mi o de alguien que viniera a la casa, perdía el control, gritaba y decía cosas muy pesadas, sin pensar en lo que la otra persona sentía o si le dolía y se defendía con una frase “Yo soy así, en mi país de origen se habla así y punto”. En cambio, ahora él no grita, se ha calmado mucho, lo que hace más grata la convivencia.
2.- En nuestra vida diaria, también ha dejado de enojarse por todo o por las cosas que no son tan importantes, lo que significa que está más tolerante.
3.- Cuando he tenido que ir a Santiago o salir a ver a mi nieta, ha sido súper empático y no me ha hecho sentir culpable de alguna manera y no siento que dejo a alguien indefenso, que tengo que hacerle comida y preocuparme como si fuera un niño chico. Siento que ha crecido, se ve más hombre, cuando lo siento más autónomo.
4.- Ha cambiado en el trato con mis hijas, está de mucho mejor carácter y más comprensivo.
5.- Este cambio creo que es muy importante y es que se relaciones con su hija, sus nietas y nietos, que los visite. Has ido a las casas de sus hijos él solo, eso es muy bueno para él y su felicidad.
6.- Con respecto a la convivencia es mucho más grata, ahora que se ha puesto más simpático y sobre todo más comprensivo, habla menos dando consejos, eso me da deseos de amarlo y me despierta el deseo.
7.- No pierde el control de sus impulsos, si pensamos diferente, no me trata mal delante a terceros, diciéndome “cállate o déjame hablar a mí o se te pegó mi defecto”.

Fernando (Nombre ficticio) 40 años:
Asiste a terapia por problemas en la relación con su hijo adolescente y el hijo de su pareja, no logrando expresar sus pensamientos y sentimientos, sintiendo que no tenía voz de voto frente las decisiones que involucraban al hijo de su pareja. Este comportamiento lo mantenía con angustia y tristeza, generando una áspera relación familiar.

Resumen de terapia:
“Sabía que tenía que ir, pero primero traté de resolver las cosas por mis medios…los resultados de las sesiones que ya habían demostrado excelentes resultados en mis hijos y novia me hacía sentir que había esperanza y solución. Debía aprender a hablar y resolver las cosas en su momento, aprender a decir NO, entender que las personas de mí alrededor no son adivinas para saber que me pasaba, etc.
Es así como llegué aquel día, angustiado, pecho apretado y una mochila que ya no podía cargar y hacia complicado mi camino; la primera sesión fue prácticamente un monólogo, muchas cosas dentro de mí, pero por sobre todo los sentimientos de culpa, que todas la cosas más importantes para mí estaban siendo afectadas por mi culpa, mi hogar, mi entorno…ver y pensar que de un momento a otro todo lo que quería y deseaba para mi vida y mi familia, se tornaba en un rumbo sin destino.
Por un lado la adolescencia de mi hijo mayor y por otro las constantes conversaciones por tratar de resolver mis conflictos con el hijo de mi novia…que obviamente a ella la tenían entre la espada y la pared.
Veía todo tan complicado, pero empezamos el camino en las siguientes sesiones y los resultados llegaron más rápido de lo que pensaba…todo estaba ahí, era cosa de verlo desde otro lado…mover las piezas; y fue así como poco a poco esta mochila con la que llegué se fue vaciando y mi caminar se hacía menos pesado. Y es así como se superó la etapa de los problemas con el hijo de mi novia y todo ya era diferente…se notó inmediatamente en el ambiente de nuestro hogar.
Y es así como la próxima estación era la adolescencia de mi hijo mayor y comenzamos el camino… siempre de la mano de mi novia, ella ahora más firme que nunca junto a mí. Y conforme avanzábamos me di cuenta que esta etapa de la vida es complicada, pero se puede llevar de buena manera, conversando ,transando y dejando siempre las cosas claras y nada al azar. Cada cosa o actitud que tenía mi hijo, la tomaba a demasiado a pecho y sufría…pero nuevamente era cosa de ver desde la otra perspectiva”.

Luego de 4 meses de terapia, se realiza cierre de sesión, desde donde se extrae la “Moraleja/Aprendizaje”:
“Parece mentira el ver cómo me voy ahora con respecto a cómo llegué, sabiendo que tendré obstáculos y problemas por delante, pero ahora con la misma mochila con la que llegué… está ahora cargada de herramientas positivas que me ayudarán a seguir construyendo mi camino y a poder quitar todo lo que impida el avance…claridad, seguridad, menos angustia. Hoy puedo decir que retomo este camino más tranquilo y feliz”.
Cristian (Nombre ficticio) 24 años.
Asiste a terapia por presentar flashback de episodios vividos en su infancia, manteniéndolo con un estado de tristeza y rabia frente a su madre y al mundo.

Resumen de terapia:
“Mi vida ha sido de golpes duros, todo se me hizo difícil y me preguntaba, ¿Por qué yo?, ¿por qué todo me pasaba a mí? Perdí toda la niñez, viví una mentira, sufrí de golpes, sufrí al ver como golpeaban a quien amaba, mi madre, viví la soledad misma, viví la pobreza, viví el miedo de perderlo todo, casi abusan de mí, viví con rabia, dolor y tristeza, viví la pena y preocupación al dejar a mi madre después que eligió a quien más la dañaba, estuve a punto de tirar la toalla, renunciar a todo, mis sueños, ganas de vivir, pero son darme cuenta que todo me sirvió para ser quien soy, que hice lo mejor que pude hacer con lo que tenía a mano, no puedo ser injusto conmigo mismo y cuestionarme si pude hacer algo más, era tan solo un niño, nada de lo que pasó fue mi culpa, desde ahora tengo todo claro, ya es momento de vivir feliz, dejar el pasado donde debe estar”.

Luego de tres meses y medio de terapia, se realiza cierre de sesión, desde donde se extrae la “Moraleja/Aprendizaje”:
“No puedo cambiar el pasado, nadie puede, pero el presente y el futuro está en mis manos y en mis decisiones, quizás van a seguir pasando cosas malas, pero está en mi poder superarlas y forjar mi felicidad, la vida está sujeta a cambios y yo no me quedaré esperando a que pase algo de milagro para que mejore, seguiré luchando tal cual lo he hecho siempre y desde ahora estoy seguro que vendrán cosas más buenas que malas”.
Fabián (Nombre ficticio) 21 años.
Asiste a terapia por presentar ansiedad generalizada, que le afectaba directamente al estómago, haciéndolo sentir que no podría “controlar sus esfínter”, razón por lo cual, ya no podía realizar viajes largo por imposibilidad de no contar con un baño. Además, no podía asistir a una clase completa en la Universidad, ya que, tenía que salir constantemente al baño. Este síntoma, aumentaba dramáticamente cuando estaba expuesto a situaciones de estrés.

Resumen de terapia:
"Al ingresar por una puerta del piso 12, había una persona insegura, con una capacidad enorme de generar problemas y agarrar problemas que no eran de su incumbencia; donde en su mente él no estaba ni siquiera cerca del podio en cuanto a prioridad. Detrás de él iba caminando un niño, una mala pulga molestoso, posesiva y manipuladora, con una pinta de punga, sucia y picada a choro, un pendejo flaiter. Él no tenía metas claras, nada, pero no sabía para donde, uno de sus mayores miedos era enfermarse y no encontrar un baño y siempre que salía, pensaba que le iría a pasar algo.
Cada semana que pasaba, casa lunes, esa persona se sentía un poco mejor. La inseguridad e insatisfacción se reemplazaba por metas y gusto por vivir y no siempre por gusto de sonar, soñar es bueno, peo si pasas todo el tiempo así, te pierdes cosas. Tenía metas claras y más gana de cumplirlas, más gana tenia de hacer cosas nuevas.
Aprendía a ser emocionalmente inteligente, se familiarizaba con nuevas sensaciones, que antes las experimentaba y no sabía lo que era, así que lo interpretaba de manera equivocada.
Aquel personaje molestoso que lo hacía enfermar y decir que todo iba a salir mal, lentamente se fue calmando, primero paró de molestar, después lentamente decía menos palabras, hasta que un día se calló, hasta que no lo vi, hoy me lo topo de vez en cuando, una vez a la mil quinientas, lo miro, me saluda; yo solo lo insulto; el baja la cabeza y se va; mientras que yo sigo caminando y miro a la demás gente y puedo ver mil y una historias, siento que miro el entorno desde arriba, pero estando con los pies firmes en la tierra”.

Luego de tres meses de terapia, se realiza cierre de sesión, desde donde se extrae “Moraleja/Aprendizaje”:
“Pensar que la vida te pone barreras, inconvenientes, es falso, uno es quien se limita en esta vida.
Uno elige si estar o no el momento, pensar o existir, ser o no ser, basta con una leve brisa de viento para poder aterrizar y vivir y no escapar sea cual sea la situación.
Si uno no sabe disfrutar los buenos momentos, los momentos de calma y vive pensando en la preocupación de hacer y ver gente, nunca se podrá estar bien y tener momentos felices y menos, saber reaccionar ante contextos adversos.
Sentir y no pensar, hay momentos para pensar, pero una vida para existir y sentir”. 
Benjamín (Nombre ficticio)17 años.
Benjamín, quien consulta por sentirse irritado, cansado y por presentar dificultad para conciliar el sueño. Su discurso estaba construido por varias afirmaciones que denotaban un alto nivel de exigencia, como; “aunque uno este cansado, dormir una siesta es una pérdida de tiempo” y una de sus metas o expectativas para ir al psicólogo era conseguir estar más tranquilo y feliz. Durante el proceso de intervención se le pidió que realizara enunciados, de lo que él creía que una persona feliz y tranquila pensaría de diferentes situaciones cotidianas. De lo que se extrae lo siguiente:

“Una persona feliz, sabe disfrutar de una buena siesta”.
“Una persona feliz, sabe que estar enfermo es una buena forma para regalonearse”.
“Una persona feliz, sabe jugar con su hermano”.
“Una persona feliz, sabe tomar sus responsabilidades y no tomar la de los demás”.
“Una persona feliz, ignora los comentarios negativos de otras personas”.
“Una persona feliz, descarga un juego de su gusto y se da tiempo para jugarlo”.
“Una persona feliz, ve la oportunidad de pasarla bien en familia y no lo fuerza”.
“Una persona feliz, es paciente y verá como la montaña se mueve hacia él y si no él ira a la montaña”.
“Una persona feliz, vence sus miedos cuando su felicidad esta por delante”.
Libro de la gratitud
A veces, no nos tomamos el tiempo para identificar las cosas, momentos y personas de quienes estamos agradecido, ya que, estamos centrado en nuestras dificultades, lo cual, termina omitiendo todo lo demás. Para ello, ocupo la tarea "El libro de la gratitud", siempre en busca de encontrar la excepción.
 
Tarea "El libro de la gratitud"
“1. Gracias por haber tenido unos abuelos maravillosos que me heredaron valores he hicieron de mi niñez un lindo pasar a pesar de las dificultades... económicas y la irresponsabilidad paterna.
2. Tener unos sobrinos maravillosos y divertidos.
3. Tener un buen trabajo que me permite desarrollar y darme gustos.
4. Poder viajar y conocer gente.
5. Tener el coraje de superar mis miedos y practicar natación y otros más por vencer.
6. Gracias por conocer a buenas personas en mi trabajo y poder alejarme de los pencas.
7. Gracias por cruzar personas en mi vida que hicieron cambiar y crecer como hombre y persona”.
Sebastian (Nombre ficticio) 45 años:
Siempre es relevante lograr identificar con que aprendizaje se queda una personal al terminar su proceso terapéutico. Para ello, encuentro muy útil la tarea de construir una "moraleja".

Tare: 
"Moraleja/Aprendizaje":
"La vida te puede dar mucho obstáculos pero solo de ti dependen el cómo enfrentarlos. Abrirte al cambio a crecer y ser mejor. Como dice la frase “El cambio es nuestra opción y se inicia cuando se decide disfrutar el momento, vivir plenamente en el ahora y sacar tu máximo potencial”. De esta reflexión, me hace sentido la frase “El ayer es historia, el mañana es un misterio, pero el hoy es un obsequio, por eso se llama presente, se vive solo una vez, disfrútalo".
Francisco (Nombre ficticio) de 17 años.
Acude a consulta derivado por el psicólogo del Colegio, producto de desconfianza excesiva y una necesidad de control importante con su polola, refiriendo presentar; eclosiones agresivas reiteradas, la reciente ideación suicida y sintomatología depresiva.

Tarea: "Moraleja/Aprendizaje":
“Bueno, al principio cuando llegué, me sentía desnudo, mis emociones estaban totalmente descontrolada y sentía una pena terrible, pero ahora siento que aprendí que soy un ser humano completo y autónomo, no dependo ni necesito de una pareja para ser feliz, tengo mucho más a mi alrededor”.
Alonso (Nombre ficticio) 38 años:
Asiste a terapia por sentirse triste y con melancolía, solo, viendo lo negativo de la vida, no reconociendo sus capacidades. Lo cual, le afectaba negativamente en los distintos ámbitos de la vida.

Durante el término del proceso de intervención, trabajamos reflexionando sobre los cambios que él ha visto en su vida, producto del proceso terapéutico.

“Tarea; Criterios de cambios”:

Antes / Ahora:
Negativo y triste ante la vida / Veo todo de forma mucho más optimista.
Pensaba que siempre seria infeliz / Creo que la felicidad está al alcance de uno mismo.
Me subestimaba / Creo más en mis capacidades.
Triste y melancólico / Sé que puedo irradiar alegría.
Solitario / Tengo más personas a mi lado
Enrabiado con la vida/ La vida tiene mucho que entregarme y enseñarme aun.
Me odiaba a mí mismo / Creo que tengo mucho amor y mucho que entregar, que valgo como persona y hombre.
Me dejaba dominar por mis temores / Me doy cuenta que soy capaz de enfrentar mis miedos y vencerlos.

“Moraleja/Aprendizaje”:
“La vida te puede dar mucho obstáculos pero solo de ti dependen el cómo enfrentarlos. Abrirte al cambio a crecer y ser mejor. Como dice la frase “El cambio es nuestra opción y se inicia cuando se decide disfrutar el momento, vivir plenamente en el ahora y sacar tu máximo potencial”. De esta reflexión, me hace sentido la frase “El ayer es historia, el mañana es un misterio, pero el hoy es un obsequio, por eso se llama presente, se vive solo una vez, disfrútalo”.

Alfredo (Nombre ficticio) 38 años.
Tarea: “Pregunta del milagro”. 
Pensemos que esta noche mientras duermes, sucede un milagro y todos tus problemas se resuelven, pero como estas durmiendo no sabes que el milagro ocurrió. ¿Al día siguiente, qué cosas vas a notar diferente, que te haga dar cuenta que ha ocurrido un milagro? 
Y su respuesta fue la siguiente:

1. Sería distinto la disposición que tengo frente a la vida.
2. La actitud para... enfrentar el día a día, la forma de tratar a los demás.
3. Sentir que pueden sucederme cosas positivas en mi vida.
4. Darme cuenta que la felicidad es posible con cosas simples, que la felicidad es una forma de vivir.
5. Que disfrutas de tus actividades, de tu trabajo, de compartir con tus compañeros, de olvidar los malos ratos, el pasado, el rencor.
6. De querer a mi familia, a mis seres queridos.
 
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